Grandes poetas merecen una atención especial. Los temarios oficiales todavía suelen pasar de puntillas sobre la literatura posterior a la Guerra Civil. Se analiza alguna obra, se destaca a algún autor representativo, pero no se dedica el espacio necesario a aquellos escritores que han modelado el gusto literario actual. Uno de ellos es sin duda Jaime Gil de Biedma, que creó una línea poética hoy suficientemente reconocida en ambientes académicos, pero que aún, me parece, no ha llegado en su totalidad al gran público. Esa línea conversacional y coloquial (que, por supuesto, no inventa de la nada él, véase aquí a Luis Cernuda) se erigió en "el" estilo de la mayor parte de la poesía de los 80 y 90, época que lo reconoce como maestro y clásico indiscutible.
Una antología estudiada en clase es esta: